El nacimiento de una colonia moderna: la influencia de China en Venezuela

Por Jesús Albornoz:

El objetivo de este artículo de opinión es descifrar las verdaderas intenciones que siempre ha poseído el Gigante Asiático en el suelo venezolano, entender porque aun con la grave crisis que tiene Venezuela actualmente, existe todavía un país que sigue invirtiendo grandes cantidades de dinero fortaleciendo económica y militarmente a un gobierno totalitario. ¿Qué tiene de llamativo Venezuela hoy en día para seguir siendo un aliado comercial de China?, ¿qué ganancias posee el país asiático de Venezuela?, y lo más importante ¿qué es aquello que no vemos de esos acuerdos bilaterales establecidos por ambas naciones?, acuerdos que nos generan peligrosas consecuencias como país, las cuales hipotecan nuestro futuro.

Las respuestas a todas estas preguntas pueden solucionarse investigando a fondo cada uno de los acuerdos suscritos por estos dos países, sobre todo desde el 2005 en adelante. Cabe mencionar que, han sido más de 60.000 millones de dólares que el gobierno de Xi Jiping ha otorgado al gobierno de Venezuela desde el 2005, y más de 21.000 millones de dólares desde el 2013, año en que Maduro llega a Miraflores (estos datos son suministrados por el centro de análisis internacional Dialogo Interamericano), los cuales han sido representados en préstamos especiales otorgados por empresa estatales y bancos de capital chino con el consentimiento del poder ejecutivo asiático, tales como el China Development Bank (CDB) y el Eximbank.

Lo interesante de esto es que, no solo las corporaciones financieras chinas invierten actualmente en Venezuela; pudimos notar como en el 2017 la firma Goldman Sachs compro varios bonos de PDVSA, aun con el decreto emitido por el presidente de Estados Unidos Donald Trump en el que prohibía que empresas y bancos de capital estadounidense hicieran transacciones de negocios con el gobierno venezolano, ¿pero porque sucede esto? Históricamente en países con graves crisis como la vivida en esta nación sudamericana, es común ver como se establecen negociaciones para la compra y venta de “Bonos de Riesgos”, este tipo de transacción económica busca dar beneficios a ambas partes.

Con respecto al gobierno en crisis vendedor del bono, el mismo obtiene un alto número de divisas de manera directa, que les sirven para mantener el status quo establecido en su nación, el cual le genera la permanencia en el poder sobre todo otorgando altos recursos económicos a la fuerzas militares de ese país. Y con respecto a las empresa o bancos acreedor del bono, se debe mencionar que además de ser bonos que poseen un alto tipo de intereses normalmente alrededor del 10 al 12% (a diferencia de bonos emitidos por empresas estatales de un país con equilibrio económico que ronda un interés del 0,5%), son bonos con duración de pago a 10 años lo que significa que esa corporación financiera en 3 años aproximadamente obtiene el capital invertido, y el resto del tiempo que transcurra significa ganancias; además que son bonos que se obtienen 3 veces por debajo del costo real. Por ejemplo, Goldman Sachs en 2017 adquirió esos bonos de PDVSA en 860 millones de dólares, cuando tenían un valor real  de 2.800 millones de dólares, lo que resulta beneficioso a quien los obtiene.

Sin embargo, el peligro de este tipo de actividad económica recae en que el gobierno en crisis puede declararse en bancarrota y no seguir con el pago, provocando el embargo de los activos que posee esa nación en suelo extranjero; pero esta es una consecuencia que no le sucederá al gobierno venezolano debido al papel que juega la República Popular China.

Verán, Venezuela en este momento no obtiene ganancias con la exportación de petróleo desde el 2012, y en este país no hay suficientes empresas privadas donde el gobierno adquiera recursos económicos mediante el cobro de impuestos, entonces ¿cómo el gobierno de Venezuela obtiene el suficiente dinero para mantenerse en el poder? entre las tantas opciones ilegitimas que tienen, una es mediante las relaciones comerciales con el gobierno chino, ¿pero que esconde esta alianza bilateral?

Analizar la influencia de China en Venezuela es compleja. El país asiático hace uso de la geoeconomía (concepto teórico aplicado en las relaciones internacionales) para ingresar y ser influyente dentro del sistema político y económico venezolano. Venezuela representa una opción de inversión para China, primero y principal porque esta potencia mundial no adquiere esos bonos de deuda explicado con anterioridad, es decir, no compromete su dinero en la adquisición de activos en las empresas estatales venezolanas; China va un poco más allá. A través de distintos acuerdos bilaterales entre ambos gobiernos, este le otorga préstamos especiales que financian el mantenimiento del Estado venezolano. Desde el 2013 hasta la fecha, han sido más de 21.000 millones dólares el dinero que la República Popular China le ha otorgado a Venezuela, lo interesante de este tipo de préstamo es que, el pago de la deuda y el abono de capital de los intereses se expide es con envió diario de barriles de petróleos (según información del Ministerio de Petróleos Venezolano, son más de 900.000 barriles diarios en promedio, que Venezuela le entrega a China desde el 2016 debido a esta deuda externa). Este petróleo le sirve a China para seguir convirtiéndose en la exportadora mundial número uno de productos manufacturados de este commoditie.

Aquí entra una segunda variable a analizar, y es que como todos saben la economía venezolana se basa en las importaciones, por tal motivo otra ganancia que tiene China en la relación con Venezuela, es que con el mismo dinero que recibe el gobierno de Maduro con los prestamos chinos, este le compra productos para el abastecimiento alimenticio, textil y tecnológico del Estado Venezolano. Es decir, China es una de las principales naciones proveedoras de las importaciones venezolanas con dinero que ellos mismos prestan, generándose así un círculo vicioso que fomenta el aumento de la deuda externa venezolana, y por ende dificulta aún más la crisis económica de este país.

En este sentido, es verdad que actualmente las relaciones comerciales de ambos países se ven complicadas, ya que durante el 2017 y lo que va del 2018 han sido pocos los préstamos que el Gigante Asiático le ha suministrado al gobierno de Maduro, incluso se venció el periodo de gracia a principios de este año para el pago de préstamos anteriores; sin embargo este no es el peor escenario que puede enfrentar el gobierno Chino, pues de una u otra manera Pekín seguirá otorgando dinero a Venezuela para evitar que este país caiga en bancarrota. Margaret Myers, coautora del informe de Diálogo Interamericano, explica al respecto que “el objetivo de China es mantener intacta su influencia sobre el sector petrolero del país en los próximos años”.

Es así, que el peor de los escenarios que puede enfrentar el Gigante Asiático es un cambio de gobierno en este país sudamericano por dos motivos fundamentales. El primero es que, un cambio de gobierno significa la pérdida total del dinero prestado sobre todo desde el 2016 en adelante, debido a que los créditos solicitados por el Estado venezolano a China no fueron aprobados legalmente por el Poder Legislativo representado con la Asamblea Nacional. Por eso un gobierno diferente al de los representantes del Chavismo no está en la obligación legal de pagar varios de esos créditos. La segunda razón, es por las intenciones a largo plazo que tiene China para la construcción de estructuras dentro de América Latina, que les sirva para el funcionamiento de su proyecto catalogado como “La nueva ruta de la seda”. Aquí Venezuela es un actor fundamental para China, pues sería ese país latinoamericano el receptor de esas estructuras asiáticas, y por ende el gobierno de Xi Jinping estaría en la obligación de instalar bases militares dentro del territorio venezolano que garanticen la protección de esas inversiones, generando tensión en la geopolítica mundial. Por estas dos razones, China juega y seguirá jugando a la estabilidad del gobierno de Nicolás Maduro, es decir, en dar todos los recursos económicos y militares necesarios para que este siga en el poder (aun cuando se quiera reflejar una realidad distinta), y así convertir a Venezuela en una colonia moderna.

Jesús Albornoz Velásquez
(Secretario de Organización en el Estado Mérida del Movimiento Prociudadanos)

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*