Prociudadanos alerta de una “Allendización” económica en Venezuela

Leonardo Becerra, coordinador Internacional del Movimiento venezolano Prociudadanos, reveló este sábado un documento de la organización dedicada a la defensa de la propiedad y la no intervención del estado en la vida económica.

El documento alerta de una “Allendización” de la economía venezolana a la luz de las últimas medidas tomadas por el régimen de Nicolás Maduro, un líder populista que heredó el poder del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez.

A continuación el documento:

Prociudadanos advierte con alarma una profundización de medidas estatistas que conducen al definitivo colapso de la economía venezolana.

La medida económica tomada por el Presidente Maduro y su traslado del control alimentario al Ejercito, recuerda la receta por la cual optó el gobierno de Salvador Allende en Chile, en 1973, cuando la inflación llegó a la astronómica cifra de 600% y el salario real de los trabajadores cayó a 38,6% ese mismo año. En el caso de Venezuela, la inflación este año será de 700% y el próximo de 2000% , según estimaciones del Fondo Monetario Internacional.

Así como el gobierno del Presidente Maduro, a través de los Clap (Comité Locales para la alimentación del pueblo) y otros comités dependientes de la FANB, pretende resolver el problema de escasez, en la misma linea de desaciertos, el presidente Salvador Allende creo como respuesta al desabastecimiento la “Junta de Abastecimiento y Precios” y también la Secretaría Nacional de Distribución que centraría el comercio mayorista. Todo esto fracasó.

Los empresarios chilenos no podían ajustar sus precios a los costos reales, pues los precios estaban oficialmente congelados por el gobierno. El dinero inorgánico se incrementó de manera desproporcionada para poder cubrir los subsidios y las canastas de alimentos que repartían a los pobres.

Aunado a esto, el gobierno de Allende, tal cual hace hoy el régimen de Maduro, generó subsidios por todos lados, imprimiendo billetes sin respaldo para poder cubrir el gigantesco pasivo social creado.
Sin duda Chile estaba en una “Guerra Económica”. La declaración de aquella guerra económica surgía del Palacio de la Moneda, sede del Ejecutivo, en contra de los empresarios privados chilenos y extranjeros. Al no haber confianza ni seguridad para el desempeño económico, las inversiones se paralizaron, y las empresas locales no pudieron obtener las materias primas, que empezaron a escasear.

Hoy en Venezuela se está ante una situación similar, en donde no debe discutirse si debe ser el Estado el Ejército quienes deben repartir los alimentos (que no hay), sino que se debe discutir como el modelo estatista interventor fracasó, cuyo único propósito siempre fue atacar la democracia, la libertad, la propiedad privada y la diversidad y libre mercado.

Es el control, la intervención y el populismo lo que acabó con el gobierno de Allende. Nuestro país es hoy, un pueblo de “controlados” montados por populistas estatistas, que entienden que el día que el jinete caiga, se volverán contra él a mordiscos y patadas.

Libertad Individual

La economía está asociada a la capacidad productiva de todos los individuos que conforman el país. Ciudadanos improductivos, dependientes de los subsidios y ayudas del Estado, será una economía parasitaria.

La satisfacción de las necesidades materiales es asunto que compete, en primer lugar, a cada persona, y solo en caso de catástrofe o de incapacidad para trabajar (por vejez o por disminución física), es cuando el Estado y el resto de la sociedad debe intervenir.

La libertad y la responsabilidad individual permiten una sociedad prospera. El llamado Estado protector, financiado por los ciudadanos a través de sus impuestos, o por la renta petrolera como Venezuela, provoca -en cambio- la destrucción del aparato productivo.

Prociudadanos alerta que el gobierno caduca al país con sus medidas a una hecatombe como la de la Unión Soviética, durante el régimen de Konstantin Chernenko, donde quienes hacían cola para una ración de mortadela, terminaban presos.

Por el delito de tener “Hambre” el control fracasó, la diferencia entre los precios controlados y los precios de mercado es de 2.885%. La situación económica ha expulsado a cerca de 1,5 millones de venezolanos, según Inter American Trends, mientras que el Banco Central de Venezuela cerró el mes de junio con 62 millones de reservas internacionales liquidas, que en tiempos de normalidad, no alcanzan ni para una semana de importaciones.

El modelo fracasó. Y eso es lo que hay que cambiar, no solo el gobierno.

Prociudadanos.

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